Actividades en la playa para niños con Trastorno de Espectro Autista

Si pensamos en la playa, en los beneficios y las actividades en la playa para niños con trastorno de espectro autista, algunas de las cosas que pueden venirnos a la mente son las siguientes: relajación, bienestar, tranquilidad, aislamiento, cambiar la rutina, calma…

Si pensamos en las personas que se encuentran dentro del espectro autista, también podemos pensar que esos beneficios son para ellos, pero debemos analizar esto, ya que puede ser así o todo lo contrario.

En este post vamos a hablar de los beneficios, pero también vamos a analizar como exponer a nuestros niños autistas a dicho entorno, ya que la incertidumbre también les puede ocasionar un aumento de su ansiedad.

Sabemos que el Trastorno del Espectro Autista (TEA) no es lineal y que cada persona tiene sus propias características, haciéndolo un individuo único y diferente.

Por otro lado, sabemos que hay unos criterios diagnósticos y que se basan en el alto porcentaje de personas que los presenta. Cabe destacar, que en las últimas revisiones de los manuales diagnósticos, se ha incluido el siguiente criterio dentro del diagnóstico de Trastorno de Espectro Autista “Sensibilidad inusual a estímulos sensoriales”. Es importante tener esto en cuenta a la hora de analizar los beneficios de la playa en esta población, ya que es un entorno que va a incidir directamente en la Integración Sensorial, siendo además un contexto no habitual en la vida de nuestros niños.

 

Beneficios de ir a la playa con niños con trastorno de espectro autista

La playa es un entorno que va a influir a nivel cognitivo, psicomotriz, sensorial y emocional.

  • Cognitivo: El procesamiento sensorial incide directamente en el aprendizaje, siendo la base del mismo. Una alteración en la integración sensorial provoca que la persona participe menos en las actividades y su desempeño ocupacional se vea afectado. Los estímulos que proporciona la playa, favorecen el desarrollo cognitivo de la persona, mejorando aspectos como la atención, la memoria, la percepción, el lenguaje y el pensamiento.
  • Psicomotriz: Debido a que el entorno de la playa es diferente al entorno habitual, podemos entender que caminar por la arena o el agua aporta características diferentes como la presión, la textura, la resistencia… Si añadimos juegos o deportes acuáticos, estaremos trabajando directamente sobre los aspectos motrices tanto finos como gruesos de nuestros niños. Mejora de la fuerza muscular, el tono, el equilibrio, la precisión de los movimientos, relajación muscular…
  • Sensoriales: Las diferentes texturas, los diferentes sonidos, la regulación del sueño, los estímulos visuales, el olor del mar, el sabor salado del agua… En la playa hay miles de estímulos nuevos y diferentes para nuestros niños, y sabemos que a una mayor experiencia sensorial mejora la respuesta y aumenta la participación.
  • Emocional: El estar al aire libre, en un entorno donde se pueden mover con más libertad, investigar los estímulos libremente y sin la presión sensorial que a veces ejerce la ropa sobre nuestros niños, nos ofrece un amplio abanico de experiencias emocionales positivas. Este entorno mejora el estado de ánimo, una mayor sensación de bienestar y con ello un aumento de las emociones positivas.

 

 

¿Qué experimentan nuestros niños?

Mayor libertad de movimiento, relajación, disminución de la angustia y/o ansiedad, mejora del estado de ánimo…

Se ha comprobado, a través de múltiples terapias en el entorno de la playa, que las personas dentro del espectro experimentan una mayor conexión en dicho ambiente que en otros. Su concentración aumenta, su intención comunicativa o comunicación también, mejora la respuesta a los estímulos y su conexión con otras personas.

En caso de que tengamos un niño/a que muestra resistencia al entorno, deberemos analizar el origen del problema e ir poco a poco.

Propuesta de actividades para la playa

  • Juegos de arena con palas y cubos, juegos de construcción, rebozarnos la arena por los pies y por la planta de los pies…
  • Los juegos acuáticos, mojarse los pies, chapotear, llenar los cubos y mojar la arena seca, ver como cae el agua en un agujero en la arena…
  • Trasvases, estos juegos gustan mucho a nuestros niños y este es el entorno ideal
  • Mezclar la arena y el agua, crear masas con ello
  • Buscar conchas, piedras… en la arena, en un cubo con agua…
  • Uso de una tabla de surf o una tabla de flotación, poner este elemento entre el niño/a y el agua favorece su interacción con la misma, aumenta la confianza en el mar y favorece su conexión con el medio y con el acompañante.
  • El sol proporciona beneficios como la regulación del sueño y del estado de ánimo, desarrollar juegos en este ambiente soleado fomentará estos beneficios.
foto patricia