Navidad con TDAH

Con o sin TDAH la alegría e ilusión son dos adjetivos que definen a los niños y niñas en Navidad. Ilusión por disfrutar en casa, salir a la calle, encontrarse con amigos que no ven a diario y pasar tardes enteras en casa de los abuelos. Las vacaciones de Navidad suelen ser bastante ansiadas por los pequeños durante todo el año, pero, ¿y si dijéramos que esa ilusión de la que hablamos puede ser excesiva y generar ansiedad y agobio en el 7% de la población infantil?

¿Qué es el trastorno por déficit de atención e hiperactividad?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una patología psiquiátrica que padece entre un 3 y un 7% de la población infantil, es decir, hasta dos menores por aula. Este trastorno neuropsicológico dificulta que los menores puedan controlar su comportamiento y sean impulsivos e inquietos sin poder concentrarse. Un trastorno que suele darse más en niños que en niñas, es decir, cuatro de cada cinco menores con TDAH son niños. Este tipo de problemas empiezan a ser latentes antes de los siete años y se estima que más del 80% de los niños y niñas arrastraran parte de este trastorno en la adolescencia y hasta un 60% en la edad adulta.

Cómo ayudar a que tus niños y niñas mejoren en Navidad

Durante todo el año, los pequeños trabajan en los centros de terapia infantil sus dificultades para aprender a vivir con ellas y comportarse como el resto de niños y niñas de su edad. Un trabajo que no debe caer en el olvido en las vacaciones de Navidad. En Navidad el estrés y el ajetreo están a la orden del día en las casas, pero las familias deben saber cómo ayudar a que sus niños y niñas mejoren su TDAH. La Navidad está llena de eventos, pero es recomendable decidir a cuáles ir y cuales evitar, ya que no se debe exponer al menor ante situaciones de mucho ruido y estrés. Respecto a las cenas familiares hay que avisar al niño o niña con antelación para que pueda entender las normas a seguir y no se agobie. Los menores con TDAH suelen sentirse abrumados ante situaciones que no pueden controlar, por ello, es necesario establecer un código con el menor para que este pueda pedir ayuda y salir del lugar cuando se sienta ahogado. Hay que evitar situaciones que les puedan generar ansiedad.

Estos niños y niñas pelean constantemente para sentirse igual al resto. Ante una acción positiva, las familias deben premiar el trabajo que sus hijos e hijas llevan realizando durante el curso. Una idea es asignar un cargo al menor en casa al principio de las vacaciones y premiarle a final de estas fechas si ha cumplido correctamente con su función. De este modo, se sentirá partícipe de una actividad y entenderá que su ayuda contribuye al éxito familiar.

Tiempo en familia por Navidad

Navidad es sinónimo de sorpresas y regalos debajo del árbol, pero el mejor regalo para niños y niñas con TDAH es el tiempo invertido en familia. Por ello, los especialistas defendemos que no se deben hacer más de tres regalos a los pequeños, teniendo en cuenta su falta de concentración. Durante el año escolar los terapeutas trabajan en el desarrollo de las habilidades que les generan mayores miedos a los menores, y si durante las vacaciones de Navidad no se sigue trabajando en ello los niños y niñas retrocederán hasta el punto de partida. Uno de los mejores regalos son los juegos orientados a roles o de aspecto social para que la familia ayude a su hijo o hija a aprender a tolerar este tipo de actividades con las que el menor lidiará en el futuro. Otra opción son los puzles, rompecabezas o juegos de construcciones, porque llevan una necesidad intrínseca de concentración y atención para conseguir el objetivo. Igualmente, se recomienda cualquier juego que potencie la creatividad del menor, como pinturas y plastilina para modelar y crear. Trabajando en familia con los menores, se puede conseguir que los niños y niñas con TDAH también vivan con ilusión la Navidad.

Javier Bergón, CEO Fundador de los centros de terapias infantiles anda CONMiGO.