

El retraso madurativo (o retraso global del desarrollo) es un diagnóstico que algunos niños reciben entre los 2 y los 6 años cuando el desarrollo del niño sigue su curso normalizado pero cronológicamente va con retraso. Esto puede afectar a varias áreas del desarrollo, como son, la motricidad, el lenguaje, la comunicación y el desarrollo cognitivo. Si afectan a un área, por ejemplo el lenguaje, se debería hablar mejor de retraso del lenguaje.
Llamamos retraso madurativo o retraso global del desarrollo a niños que no están adquiriendo los hitos esperables a su edad evolutiva en las diferentes áreas del desarrollo.
Son niños más inmaduros para su edad cronológica.
No desaparece solo ni con el tiempo, y esperar no es una estrategia. Pero eso no significa que no tenga solución.
El término «retraso madurativo» engloba perfiles muy distintos: algunos niños presentan dificultades en el lenguaje, otros en el desarrollo motor, en la autonomía o en varias áreas a la vez. El pronóstico depende de qué áreas están implicadas, de la causa subyacente y, sobre todo, del momento en que se inicia la intervención.
Con el apoyo adecuado —logopedia, terapia ocupacional, psicología y psicopedagogía trabajando de forma coordinada— muchos niños mejoran de forma significativa y llegan a la etapa escolar con recursos suficientes para seguir el ritmo de su grupo. En los perfiles más leves, especialmente cuando la intervención es temprana, las dificultades pueden dejar de ser visibles en el día a día.
La clave es no esperar. El cerebro infantil tiene una capacidad de adaptación y aprendizaje especialmente alta en los primeros años de vida. Aprovechar esa ventana no garantiza resultados idénticos para todos los niños, pero sí marca una diferencia real en la mayoría de los casos.
Para considerarse como tal, debe ser un retraso en la adquisición de varios hitos en la diferentes áreas (lenguaje, cognitivo, motor, adaptivo y socioemocional). A continuación describimos los síntomas de retraso madurativo según la edad:

Programa avanzado, y altamente especializado, para niños y niñas que presenten alteraciones en su desarrollo.
El retraso madurativo puede tener diferentes causas, aunque las más frecuentes suelen ser:
Lo primero, acudir al pediatra que os recomendará un especialista o neurólogo pediátrico y a partir de ahí, comenzar el tratamiento lo antes posible para que el pequeño comience su progreso. En los centros Anda Conmigo somos especialistas en el retraso madurativo, cualquier duda que tengáis, podéis poneros en contacto a través cualquiera de nuestros centros y estaremos encantados de atenderos.
El retraso madurativo es un término que se utiliza durante los primeros años de vida, generalmente hasta los 6 años. Por eso la intervención en esta etapa no solo es posible: es la más importante.
Cuanto antes se inicia el apoyo terapéutico, más se aprovecha la capacidad natural del cerebro infantil para aprender y reorganizarse. No hay una fecha límite dentro de esta etapa, pero sí es cierto que empezar a los 2 años no es lo mismo que empezar a los 5. Cada período tiene su valor, y nunca es tarde para actuar dentro de esta ventana.
Si las dificultades persisten, el equipo profesional reevalúa al niño y determina qué áreas siguen necesitando apoyo. En muchos casos el trabajo terapéutico continúa, pero con un enfoque diferente y bajo una orientación más específica según lo que se haya detectado. Lo que cambia no es la posibilidad de ayudar, sino el tipo de intervención.
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