huella de anda conmigo

El retraso madurativo ¿qué es?
¿tiene cura?¿donde acudir?

¿A qué llamamos retraso madurativo?

El retraso madurativo (o retraso global del desarrollo) es un diagnóstico que algunos niños reciben entre los 2 y los 6 años cuando el desarrollo del niño sigue su curso normalizado pero cronológicamente va con retraso. Esto puede afectar a varias áreas del desarrollo, como son, la motricidad, el lenguaje, la comunicación y el desarrollo cognitivo. Si afectan a un área, por ejemplo el lenguaje, se debería hablar mejor de retraso del lenguaje. 

¿Cómo se comporta un niño con retraso madurativo?

Llamamos retraso madurativo o retraso global del desarrollo a niños que no están adquiriendo los hitos esperables a su edad evolutiva en las diferentes áreas del desarrollo. 

Son niños más inmaduros para su edad cronológica.

¿El retraso madurativo tiene cura?

No desaparece solo ni con el tiempo, y esperar no es una estrategia. Pero eso no significa que no tenga solución.

El término «retraso madurativo» engloba perfiles muy distintos: algunos niños presentan dificultades en el lenguaje, otros en el desarrollo motor, en la autonomía o en varias áreas a la vez. El pronóstico depende de qué áreas están implicadas, de la causa subyacente y, sobre todo, del momento en que se inicia la intervención.

Con el apoyo adecuado —logopedia, terapia ocupacional, psicología y psicopedagogía trabajando de forma coordinada— muchos niños mejoran de forma significativa y llegan a la etapa escolar con recursos suficientes para seguir el ritmo de su grupo. En los perfiles más leves, especialmente cuando la intervención es temprana, las dificultades pueden dejar de ser visibles en el día a día.

La clave es no esperar. El cerebro infantil tiene una capacidad de adaptación y aprendizaje especialmente alta en los primeros años de vida. Aprovechar esa ventana no garantiza resultados idénticos para todos los niños, pero sí marca una diferencia real en la mayoría de los casos.

¿Cuáles son los síntomas del retraso madurativo?

Para considerarse como tal, debe ser un retraso en la adquisición de varios hitos en la diferentes áreas (lenguaje, cognitivo, motor, adaptivo y socioemocional). A continuación describimos los síntomas de retraso madurativo según la edad: 

  • Presenta un llanto raro (por ejemplo, un llanto muy agudo y corto)
  • Presenta un llanto excesivo e irritabilidad persistente
  • No responde a los ruidos fuertes
  • No se calma con la voz de la madre
  • No sigue con la vista a las cosas que se mueven
  • Presenta desviación permanente o intermitente de uno o ambos ojos
  • Presenta movimientos oculares anómalos, sin dirección y sin ritmo
  • No sonríe
  • Escasa reacción ante caras o voces familiares.
  • No fija la mirada en la persona que le mira de cerca.
  • No mueve la cabeza hacia el lado.
  • No se lleva las manos a la boca
  • No puede sostener la cabeza en alto cuando empuja el cuerpo hacia arriba estando boca abajo
  • Mantiene las manos cerradas de forma permanente con dedo pulgar incluido en una o ambas manos
  • Duerme mucho y no reclama atención
  • No sigue con la mirada las cosas que se mueven
  • No le sonríe a las personas que tiene delante
  • No mantiene firme la cabeza cuando lo sientan
  • No realiza arrullos o gorjeos
  • No se lleva las cosas a la boca
  • No empuja con los pies cuando le apoyan sobre una superficie dura
  • Tiene dificultad para mover uno o los dos ojos en todas las direcciones
  • No trata de agarrar cosas que están a su alcance
  • No demuestra afecto por quienes le cuidan
  • No se da la vuelta cuando lo llaman suavemente
  • No reacciona ante los sonidos de alrededor
  • No se ríe ni hace sonidos de placer
  • No presenta vocalizaciones recíprocas
  • No produce sonidos vocales (“a”, “e”, “o”) ni balbucea
  • Tiene dificultad para llevarse cosas a la boca
  • No rueda en ninguna dirección para darse vuelta
  • Se ve rígido y tenso con los músculos
  • Se ve sin fuerza como blandito
  • No se sostiene en las piernas con apoyo
  • No se sienta solo
  • No aparece el balbuceo (“mama”, “baba”, “papa”) o imitación vocálica.
  • Deja de balbucear (un niño con discapacidad auditiva puede balbucear a la misma edad que cualquier niño, sin embargo, al no oírse, pierde el interés en el juego vocal y deja de hacerlo)
  • Se muestra aislado del ambiente, impresiona diferente a otros bebés
  • No presta atención a canciones o cuentos
  • No responde a sonidos familiares (teléfono, timbre, etc.)
  • No comprende palabras simples (no, agua, mamá, etc.)
  • No vocaliza en respuesta a lo que se habla
  • No juega a nada que sea por turnos como “me toca a mí, te toca a ti”
  • No responde cuando le llaman por su nombre
  • No parece reconocer a las personas conocidas
  • No mira hacia donde usted señala
  • No pasa juguetes de una mano a la otra
Desarrollo infantil
  • No gatea
  • No puede permanecer de pie con ayuda
  • No busca objetos que ha visto esconder
  • No dice palabras sencillas como “mamá” o “papá”
  • No aprende a usar gestos sencillos (saludar con la mano, decir “no” con la cabeza)
  • Presenta de forma frecuente o intermitente bizqueo de uno o ambos ojos.
  • Se lleva libros u objetos muy cerca de los ojos
  • Pierde habilidades que había adquirido
  • No extraña
  • No imita gestos
  • Presenta un número inusual de berrinches por frustración
  • Posee un vocabulario expresivo inferior a 10 palabras
  • No se aprecian combinaciones de al menos 2 palabras, (por ejemplo, “pupa mano”) más allá de los 30 meses
  • No sabe qué hacer con cosas comunes como por ejemplo un cepillo, el teléfono, el tenedor, o la cuchara…
  • No imita acciones o palabras
  • No sigue instrucciones simples
  • No reconoce partes de su cuerpo reconoce conceptos como arriba/abajo, dentro/fuera, etc.
  • Exhibe conductas autolesivas
  • Presenta un respuesta exagerada o inusual ante ciertos estímulos, (sonidos, texturas, contacto físico)
  • Presenta comportamientos repetitivos
  • Camina con las puntas de los pies
  • Pierde el equilibrio con frecuencia
  • Pierde habilidades que había adquirido
  • No realiza acciones propias de juguetes sencillos, (tableros de piezas para encajar, rompecabezas sencillos, girar una manija,…)
  • Posee un vocabulario expresivo inferior a 100 palabras
  • Babea o no se le entiende cuando habla
  • No usa oraciones para hablar
  • Repite expresiones verbales como un eco (ecolalia)
  • No se le entiende la mayoría de cosas que dice
  • No entiende instrucciones sencillas de dos pasos
  • No comprende preguntas sencillas.
  • No conoce su edad, su sexo o su nombre completo
  • No es capaz de contar hasta 3
  • No da respuestas razonables a preguntas sencillas “¿qué haces cuando tienes hambre?”
  • Persisten problemas de confusión léxica (sustituir una palabra por otra)
  • No imita ni usa la imaginación en sus juegos
  • No presenta interés por jugar con otros niños ni con juguetes
  • No mira a las personas a los ojos
  • Se cae mucho o tiene problemas para subir y bajar escaleras
  • Pierde habilidades que había adquirido
  • No puede saltar en el mismo sitio
  • Tiene dificultades para hacer garabatos
  • No realiza juego imitativo ni muestra interés en los juegos interactivos o de imaginación
  • Ignora a otros niños o no responde a las personas que no son de la familia
  • No puede vestirse
  • No controla esfínteres al menos una vez por semana
  • No puede relatar su cuento favorito
  • No sigue instrucciones de 3 partes
  • No entiende lo que quieren decir “igual” y “diferente”
  • No usa correctamente las palabras “yo”, “tú”
  • Habla con poca claridad
  • No interviene en juegos grupales o imaginativos
  • Pierde habilidades que había adquirido
  • No expresa una gran variedad de emociones
  • Es demasiado retraído y pasivo
  • Se distrae con facilidad, tiene problemas para concentrarse en una actividad por más de 5 minutos
  • No le responde a las personas o lo hace solo superficialmente
  • No puede distinguir la fantasía de la realidad
  • No juega a una variedad de juegos y actividades
  • No comparte ni espera su turno
  • No puede decir su nombre y apellido
  • No demuestra habilidades de memoria
  • No usa correctamente los plurales y el tiempo pasado
  • No habla de sus actividades o experiencias diarias
  • No dibuja
  • No puede cepillarse los dientes, lavarse y secarse las manos o desvestirse sin ayuda
  • Pierde habilidades que había adquirido

¿Conoces nuestro Programa Intensivo del Retraso Madurativo?

Programa avanzado, y altamente especializado, para niños y niñas que presenten alteraciones en su desarrollo. 

¿Cuáles son las causas?¿Qué provoca el retraso madurativo?

El retraso madurativo puede tener diferentes causas, aunque las más frecuentes suelen ser:

  • Ser prematuro o con bajo peso al nacer: en algunos casos hay unas circunstancias alrededor del embarazo y del parto que hacen que el proceso madurativo sea más lento o parta con retraso.
  • Falta o baja estimulación: Hay niños que por diferentes motivos no tienen la oportunidad de caminar, correr, jugar… o bien, padecen otitis continuas, lo que les puede ralentizar el momento de empezar a hablar.
  • Actitudes de crianza: Hábitos como el control de esfínteres o la adquisición de la autonomía personal (comer, vestirse…) están retrasados por actitudes de crianza inadecuadas.
  • Causa desconocida: muchos niños tienen un ritmo de maduración más lento por razones que no siempre se pueden explicar.

¿Qué hacer en estos casos?

Lo primero, acudir al pediatra que os recomendará un especialista o neurólogo pediátrico y a partir de ahí, comenzar el tratamiento lo antes posible para que el pequeño comience su progreso. En los centros Anda Conmigo somos especialistas en el retraso madurativo, cualquier duda que tengáis, podéis poneros en contacto a través cualquiera de nuestros centros y estaremos encantados de atenderos.

¿Hasta qué edad se puede tratar el retraso madurativo?

El retraso madurativo es un término que se utiliza durante los primeros años de vida, generalmente hasta los 6 años. Por eso la intervención en esta etapa no solo es posible: es la más importante.

Cuanto antes se inicia el apoyo terapéutico, más se aprovecha la capacidad natural del cerebro infantil para aprender y reorganizarse. No hay una fecha límite dentro de esta etapa, pero sí es cierto que empezar a los 2 años no es lo mismo que empezar a los 5. Cada período tiene su valor, y nunca es tarde para actuar dentro de esta ventana.

¿Qué ocurre a partir de los 6 años? 

Si las dificultades persisten, el equipo profesional reevalúa al niño y determina qué áreas siguen necesitando apoyo. En muchos casos el trabajo terapéutico continúa, pero con un enfoque diferente y bajo una orientación más específica según lo que se haya detectado. Lo que cambia no es la posibilidad de ayudar, sino el tipo de intervención.

Lo que dicen nuestras familias

Residencias Santos
Solo podemos tener buenas palabras hacia ellos. Desde hace algo más de un año llevan colaborando con nosotros en las áreas de logopedia y neurorrehabilitación, psicología y orientación psico-familiar. Servicios personalizados y trato exquisito. "De 10.”
Jesús Villalobos
Laura la terapeuta ocupacional muy buen trato con los pacientes y mucho conocimiento de la patología
Noelia García
Llevamos poco tiempo, pero la experiencia es muy positiva y recomendable. Son un cielo con los niños. Personalmente estoy encantada con Marina, excelente profesional y un encanto de persona. Gracias por hacérnoslo tan fácil
Laura
Nuestra experiencia ha sido muy buena. Hemos estado yendo con nuestro hijo bastante tiempo hasta que le ha salido la plaza pública, y tanto el trato con los niños como con los padres es excelente por parte de las terapeutas. Los niños van muy contentos y lo pasan muy bien a la vez que trabajan con ellos. Nuestro agradecimiento especial a Leticia como psicóloga infantil y Andrea como terapeuta ocupacional, son unas profesionales con gran vocación.
Karen Etefania Alcivar Muñoz
Estoy tan agradecida con todas vosotras , mi pequeño es otro desde que va a las terapias y seguimos adelante son un amor con el y le ayudan cada día más no tengo palabras … Andrea maría y marta 😘😘😘 y al centro no dejéis nunca d hacer esto por los niños y la más que todo por los padres que aveces no sabemos que hacer .. o como genationarlo 😌😌🌟

Nuestros usuarios nos valoran 5 sobre 5

Solicita información, sin compromiso,
en tu centro anda CONMiGO más cercano

    Selecciona el centro con el que quieres contactar*


    Preguntas frecuentes

    ¿El retraso madurativo tiene cura?

    El retraso madurativo no desaparece solo con el tiempo. Pero con intervención temprana adecuada —logopedia, terapia ocupacional, psicología y psicopedagogía coordinadas— muchos niños alcanzan el nivel de sus compañeros antes de los 6 años y llegan a primaria sin que el retraso sea visible. El pronóstico mejora significativamente cuanto antes se inicia el tratamiento.

    ¿El retraso madurativo es una discapacidad?

    No. El retraso madurativo no es una discapacidad intelectual ni un trastorno del neurodesarrollo permanente. Es un retraso en el ritmo de maduración que, con el apoyo terapéutico adecuado, puede resolverse. La diferencia clave con la discapacidad intelectual es que en el retraso madurativo el niño sigue el patrón normalizado de desarrollo, aunque cronológicamente va por detrás de sus compañeros.

    ¿Cómo sé si mi hijo tiene retraso madurativo?

    Las señales varían según la edad. Entre los 2 y 3 años: no combina dos palabras, no señala para pedir, no imita acciones cotidianas. Entre los 4 y 6 años: lenguaje poco claro, dificultad para seguir instrucciones simples, juego muy diferente al de sus compañeros. A partir de los 7 años: dificultades en lectura y escritura, impulsividad y problemas de regulación. Si tu hijo cumple tres o más de estas señales, lo recomendable es hacer una valoración con un equipo especializado.

    ¿Hasta qué edad se puede tratar el retraso madurativo?

    No hay un límite de edad para intervenir, pero los primeros 6 años son la ventana de mayor impacto terapéutico porque la plasticidad cerebral es máxima. A partir de los 6 años la intervención sigue siendo efectiva pero requiere más tiempo. En adolescentes, el trabajo se enfoca en compensar las dificultades y desarrollar estrategias de autonomía funcional. Cuanto antes se empieza, mejores y más duraderos son los resultados.

    ¿El retraso madurativo y el TDAH son lo mismo?

    No, aunque comparten algunas señales que pueden confundirse. El retraso madurativo es un retraso generalizado en el ritmo de maduración que afecta a varias áreas del desarrollo. El TDAH es un trastorno específico de la atención y el control de impulsos con base neurológica. Pueden coexistir en el mismo niño, lo que requiere una evaluación diferencial completa para diseñar el tratamiento correcto para cada perfil.

    ¿Cómo se diferencia el retraso madurativo del autismo?

    El retraso madurativo y el TEA pueden presentar señales similares en los primeros años, especialmente en lenguaje y socialización. La diferencia principal es que en el retraso madurativo el niño sigue los patrones típicos de desarrollo aunque con retraso cronológico, mientras que en el TEA hay diferencias cualitativas en la comunicación social y patrones de conducta repetitivos. Una evaluación especializada es imprescindible para distinguirlos, ya que el tratamiento de cada uno es diferente.

    ¿Qué diferencia hay entre retraso madurativo y retraso global del desarrollo?

    En la práctica clínica española se usan de forma equivalente. El término "retraso global del desarrollo" es el más usado en la literatura científica actual y se aplica cuando el retraso afecta a dos o más áreas del desarrollo: lenguaje, motor, cognitivo o social. "Retraso madurativo" es el término más habitual en el lenguaje cotidiano y en las comunicaciones con las familias. Ambos describen la misma realidad.

    ¿Qué profesionales tratan el retraso madurativo?

    El retraso madurativo requiere un enfoque transdisciplinar. Los profesionales que intervienen habitualmente son el logopeda (lenguaje y comunicación), el terapeuta ocupacional (autonomía y procesamiento sensorial), el psicólogo (conducta y regulación emocional) y el psicopedagogo (aprendizaje y funcionamiento escolar). La intervención coordinada entre estas disciplinas, como la que aplica el Método Anda Conmigo, es más efectiva que el trabajo aislado de cada profesional.