Psicología

Psicología Infantil. Psicólogos Infantiles.

Problemas relacionados con la persona, el colegio o la familia

Según definición global, el psicólogo infantil o el psicologo, trata el estudio y el análisis de la conducta y los procesos mentales de los individuos y de grupos humanos en distintas situaciones por medio de distintos enfoques.

Relacionados con la persona:

  • Retraso en las áreas del lenguaje
  • Problemas de atención, aprendizaje y comportamiento
  • Dolores de cabeza o físicos recurrentes.
  • Enuresis y encopresis
  • Problemas para dormir
  • Problemas de autoestima
  • Gestión emocional
  • fobias y miedos
  • etc

Relacionados con el colegio:

  • Altas capacidades
  • Tristeza o cambios de humor
  • Malas Notas
  • Acoso escolar o bullying
  • Comportamientos agresivos
  • Absentismo

Relacionados con el entorno familiar:

  • Problemas de separación o divorcio de la pareja
  • Cambios de colegio o domicilio
  • Fallecimientos o situaciones complicadas
  • etc.

Nuestras terapias

Vacío
Problemas de conducta
¿A qué llamamos problema de conducta o comportamiento?

Los problemas de comportamiento en adolescentes hacen referencia a conductas rebeldes, conflictivas y mal vistas por la sociedad que, al igual que en los niños, son observables, medibles y modificables, Pero un hijo adolescente no tiene por qué ser sinónimo de hijo conflictivo y rebelde.

¿Cuales son las características de un trastorno de conducta?

Los niños o adolescentes con trastornos de conducta tienen comportamientos de desafío a las figuras de autoridad, enfrentamientos con los adultos o con los iguales, episodios de agresividad física o verbal. Suelen perder la calma fácilmente, se molestan o enfadan por cualquier cosa. Son muy discutidores, molestan a los demás. No aceptan normas ni el no por respuesta.

En el peor de los casos, pueden verse involucrados frecuentemente en peleas -a menudo las inician ellos mismos- o tener un comportamiento agresivo o acosador hacia otros. Pueden atentar contra las propiedades de los demás debido a un comportamiento destructivo o por robos.

¿Ante qué actitudes se deben alertar los padres?

Si los padres observan que sus hijos tienden a enfrentarse a los compañeros ocasionando conflictos o se enfrentan a los profesores, están huraños o de mal humor con frecuencia, tienen respuestas desafiantes o intentan incumplir las normas establecidas en el colegio o en casa, deberían alertarse sobre la posibilidad de que su hijo presente un problema de conducta que deba ser evaluado y tratado adecuadamente.

¿Es fundamental el compromiso familiar?

Es fundamental en la detección de los problemas, en la coordinación de la ayuda que necesitara su hijo, como hablar con los profesores y recoger la información que estos les puedan proporcionar, buscar ayuda de profesionales especialistas, y en el seguimiento posterior. Los padres también necesitarán ayuda y asesoramiento para poder actuar de la forma más adecuada en cada momento.

¿A qué edades se pueden detectar?

Se puede detectar un trastorno de conducta desde la primera infancia, aunque el tratamiento pueda ser distinto a cada edad. La edad más crítica en la adolescencia se sitúa entre los 13-17 años.

Gestión de emociones

En los últimos años se ha incrementado exponencialmente el interés por la salud mental de los niños, debido en parte a los numerosos estudios que correlacionan la influencia de las experiencias tempranas con el patrón de conductas que el niño emitirá en la edad adulta.

Por ello, es de vital importancia incidir en las primeras edades en el aprendizaje y práctica de aquellos factores relacionados con una adecuada salud mental. La correcta gestión de las emociones determina en mayor o menor medida el éxito en distintas áreas de nuestra vida, como pueden ser el de las relaciones interpersonales o el trabajo.

El objetivo principal es el de fortalecer psicológicamente al niño y contribuir al desarrollo de una personalidad saludable, fomentando el bienestar y a mejorar su calidad de vida. Por otra parte, se prepara a la juventud para ser capaces de hacer frente a las dificultades emocionales e interpersonales que se les planteen en su día a día, minimizando así el malestar y previniendo los problemas psicológicos derivados de ellas.

En que ayuda la correcta gestión de emociones
  • Mejorar el conocimiento de uno mismo y de sus emociones
  • Mejorar el rendimiento en la escuela
  • Reducir y protege contra el estrés, ansiedad y la depresión
  • Favorecer las relaciones interpersonales y la empatía
  • Mejorar el desarrollo personal
  • Mejorar la capacidad de influencia y liderazgo
  • Favorecer el bienestar psicológico y autoestima
  • Aumentar la motivación y ayuda a alcanzar las metas
Como trabajarlas

Planteamos actividades en las que debemos trabajar a través del grupo en las dificultades emocionales que los niños pueden encontrar en su día a día y que son complicadas de gestionar, en el desarrollo de la inteligencia emocional, en el aprendizaje para expresar emociones y deseos de una manera pausada, creando a su vez un canal de comunicación. Asimismo, la comunicación verbal así como la no verbal son claves en este proceso. La educación en emociones y asertividad será fundamental para que el niño pueda aprender a expresarse sin inhibición o agresividad, así como la tolerancia a la frustración.

Las actividades tendrán como objetivo promover la fortaleza emocional, conductual y cognitiva de los niños y/o adolescentes.

Nuestra mayor prioridad es que las actividades que se realicen como una actividades siempre agradables para los más pequeños y que disfruten en ellas, de forma que se puedan obtener los objetivos establecidos.

Habilidades sociales

En Anda Conmigo, consideramos básicas las habilidades sociales, como fuente de conducta y de capacidades para aprender relacionarnos.

Nuestro enfoque de trabajo se basa en dos figuras importantes, el psicólogo infantil y el terapeuta ocupacional. En la capacidad de ambos está la clave para llevar este desarrollo personal al objetivo marcado.

Dentro de nuestro programa, hablaremos de dos enfoques diferentes, dependiendo de la edad: Habilidades básicas, complejas o avanzadas.

Habilidades Sociales básicas
  • Escuchar, y no es lo mismo que oír. Mediante la escucha somos partícipes de lo que nos cuentan, atendemos y generamos empatía.
  • Hablaremos también de Iniciar una conversación, algo que a priori puede ser muy básico y sin embargo es sumamente complejo. La correcta apertura en una conversación, nos va a presentar como personas.
  • Como presentase y presentar a las personas de nuestro entorno.
  • Realizar preguntas de forma correcta, algo que se enseña desde muy temprana edad en el colegio. Es algo básico para nuestra relación social.
  • Dar las gracias, como fórmula de reconocimiento ante otra persona.
  • Todas aquellas destrezas y habilidades que realizamos a través del juego, esperas, turnos, etc.
Habilidades Sociales complejas o avanzadas

En este punto, hablaremos de habilidades como la Empatía e Inteligencia Emocional, habilidades básicas de desarrollo según nos hacemos mayores y que debemos saber práctica con efectividad.

  • La Asertividad. Entendemos por asertividad en el mundo de las relaciones sociales, como aquella que nos permitirá hablar de nuestras necesidades, defendernos con respeto, comunicar y escuchar, reclamar derechos, etc.
  • Capacidad para definir un problema, negociar y evaluar soluciones. Básica en todo tipo de situaciones, llegar a acuerdos con mayor facilidad, negociar y establecer metas y bajo nuestra perspectiva siempre desde un modelo win-win.
  • Saber convencer que no es manipular. Algo tan importante como saber argumentar y conectar con nuestro publico para hacer llegar a un entendimiento de lo que consideramos es más beneficioso.
  • Y una que no debemos perder nunca de vista… Pedir ayuda. Significa tener un buen sentido de las relaciones sociales, conocer y saber cuales son tus limitaciones y lo más importante, las grandes habilidades de otros.

En fundación Anda Conmigo, somos conscientes que las habilidades sociales son clave en el desarrollo de nuestros pequeños. Si tienes cualquier duda, llámanos y te responderemos.

Acoso Escolar o Bullying

El Acoso Escolar o Bullying (en ingles significa Intimidación).

Desgraciadamente, esta palabra está de moda debido a los innumerables casos de persecución y de agresiones que se están detectando en las escuelas y colegios, y que están llevando a muchos escolares a vivir situaciones verdaderamente aterradoras.

Según los últimos estudios, se calcula que el 1,7% de los niños y adolescentes estudiantes sufren de esta situación de manera recurrente y que casi el 6% lo vive en algún momento de su vida!

¿Qué es?

Existen tres componentes clave:

  • Un desequilibrio de poder entre el acosador y el acosado (víctima), que puede ser real o percibido por la víctima.
  • El acosador intenta dañar a la víctima de un modo intencionado.
  • Este comportamiento agresivo se repite constantemente contra una misma víctima.
Los distintos Tipos de Acoso

Existen varios tipos, los más habituales son:

  • Verbal, también la más habitual. El objetivo es minar la autoestima de la victima, mediante humillaciones, motes, insultos, siempre en público, rumores falsos, lenguaje sexual, en definitiva, cualquier acción que deje cada vez más minada la autoestima de la persona.
  • Físico: Aquel en en el cual la agresión se es directa a través de golpes, empujones, patadas, etc. También puede ser indirecto cuando este daño se realiza contra objetos personales de la víctima o inclusive robos
  • Psicológico. Quizás uno de los más peligrosos, dado que además obliga a la víctima a realizar o decir cosas que no quiere ni debe, amenazas para lograr dinero, etc.
  • Social. Cuando vemos un aislamiento de la persona. Básicamente, el acosador impide que la víctima se relaciona, ignoran su presencia y les van dejando aislados.

Si tu hijo está en alguna de estas situaciones, ven a vernos y os ayudaremos a superarlo. Nuestro equipo de psicología es especialista en este tipo de situaciones. Llámanos ahora al 91.866.92.74 y estaremos encantados de atenderte.

Fracaso escolar

El fracaso escolar, cuando el alumno no puede alcanzar los objetivos académicos propuestos en su nivel. Mal gestionado, podría terminar en el abandono de los estudios, con el consecuente perjuicio en el desarrollo personal de la persona.

los jóvenes adolescentes abandonan sus estudios por sufrir el «fracaso Escolar» entre un 7% y un 10%. Una cifra alarmante. ¿por qué esta situación?

Motivos

Debemos diferenciar el motivo que produce este posible abandono de los estudios.

Por un lado, nos encontramos al alumno. Los condicionantes más habituales son:

  • Falta de hábitos de estudio
  • Falta de interés, desmotivación.
  • Un bloqueo en el aprendizaje, que habitualmente pueden ser derivados por una situación o trauma infantil o relacionado con el centro educativo.
  • Por otro lado, el sistema escolar, dependerá de cada centro de estudios y su interacción con el entorno, la familia, sociedad y la definición de objetivos, valores, contenidos, etc.
  • Y por último factores propios que pueden ser sobrevenidos por situaciones en el entorno fuera de la escuela.
    Por todos estos motivos, al fracaso escolar se le ha denominado el problema de las mil causas.
Cómo prevenirlo

Los primeros síntomas y signos de alerta son esa parte de motivación y de rendimiento. Ante esa situación la coordinación de profesorado, padres y el equipo de psicopedagogía y/o psicología podrá ayudar a solventar esta situación dando una solución al problema.

Trastornos del neurodesarrollo

Hablamos de trastornos del Neurodesarrollo en los niños con edades pre y post-temprana cuando presentan algún tipo de dificultad en el desarrollo evolutivo de su cerebro.

Las causas de dicho trastorno pueden ser diversas; entre ellas podemos destacar las siguientes:

  • Dificultades motoras y/o de lenguaje con origen en la etapa infantil
  • Problemas en la interacción social
  • Dificultades en la atención o de las funciones ejecutivas
  • Niños con dificultades de fluidez verbal, iniciativa y participación, etc.

Las áreas de trabajo engloban logopedia, psicopedagogía, fisioterapia, psicología y terapia ocupacional.

Comprender el neurodesarrollo

Anatómicamente el cerebro se divide según los lóbulos (frontal, parietal, occipital y temporal), o según sus hemisferios (izquierdo y derecho, los cuales se unen y comunican mediante el cuerpo calloso).

El hemisferio izquierdo es el que controla los movimientos de la mano derecha y el dominante en casi todas las personas diestras.

El sistema nervioso evoluciona mediante diferentes fases secuenciadas. No es un proceso lineal, sino que cuenta con momentos más absorbentes, donde se adquiere mayor velocidad en el aprendizaje, y otros en los que se muestra más lento e incluso en retroceso (hay que tener en cuenta que en cada niño puede presentar unas variantes).

El tiempo unido a la combinación de genética y estimulación externa ayudará a poder adquirir nuevas aptitudes. Primero maduran las áreas cómo la atención y el lenguaje (lóbulos parietales) y a posteriori, las implicadas en las acciones ejecutivas (lóbulo prefrontal).

El funcionamiento cerebral se entiende mediante la interacción de tres niveles:

  • el cerebro primitivo (actividad básica, comer y dormir),
  • el emocional y
  • el racional (este último necesita que el anterior reciba cariño para presentar una capacidad intelectual plena).
Proceso del desarrollo del cerebro infantil

El desarrollo del cerebro infantil comienza, como comentábamos, cuando el embrión (el óvulo fecundado), aun no se ha convertido en feto, y continúa hasta la edad adulta.

Desde la vida intrauterina se creará la arquitectura básica para poder adquirir el resto de aprendizajes.

  • Desde el nacimiento hasta los 3 años, el bebé pasará de ser una persona dependiente absolutamente en todos los aspectos a poseer cierta independencia y autonomía física, propiciada por el sistema motor, el cual está vinculado a la maduración de los lóbulos parietales.
  • Entre los 3 y 6 años, el niño desarrolla el lenguaje y el entendimiento de su medio. En esta etapa el aprendizaje es más consciente y se produce la primera poda neuronal, es decir, se destruyen algunas de las conexiones creadas anteriormente, con el fin de eliminar circuitos que no se utilicen y afianzar otros.
  • La siguiente etapa es de 6 a 12 años, un periodo de estabilidad donde se consolidan y afianzan los conocimientos de las dos fases anteriores. Más adelante, desde los 12 hasta los 18 años, tienen lugar los cambios hormonales típicos de la adolescencia, evolucionan las funciones ejecutivas (organización, toma de decisiones y planificación, entre otras), la identidad (básica para la personalidad) y se produce la segunda poda neuronal, es decir, el cerebro elige las conexiones menos influyentes o utilizadas y las destruye.

El estudio del neurodesarrollo es básico para poder valorar su transformación y si existe algún tipo de alteración o patología. Aunque cada vez conocemos mejor cómo funciona este órgano, nos queda mucho por descubrir.

¿Qué trastornos se incluyen dentro de esta clasificación?
  • Trastorno del Espectro del Autismo: Los niños con TEA se caracterizan por la presencia de dificultades en la comunicación e interacción social, además de patrones de comportamiento e intereses restrictivos y repetitivos. Suelen tener un lenguaje oral literal, dificultades para entender las reglas sociales y para captar y expresar sentimientos. Presentan dificultades para aceptar los cambios por lo que funcionan mejor con rutinas.
  • Discapacidad Intelectual: Los menores afectados suelen tener deficiencias en las funciones intelectuales y en el comportamiento adaptativo tanto social como conceptual. Esto hace que el sujeto tenga una limitación en uno o varios ámbitos vitales a no ser que cuenten con diversos apoyos específicos. Además, aquí incluimos el retraso global del desarrollo (retraso madurativo), que se diagnostica cuando no cumplen los criterios de un trastorno específico y son menores de 5 años.
  • Trastornos de la Comunicación: Son aquellos en los que el sujeto no es capaz de comunicarse adecuadamente. Dentro de esta categoría se encuentran los siguientes: Trastorno fonológico, trastorno del lenguaje (TEL), tartamudez, trastorno pragmático de la comunicación y trastorno de la fluidez del habla.
  • Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH): Dentro de esta categoría podríamos considerar tres opciones: Inatento, hiperactivo o ambas a la vez. Por el lado de la inatención, suelen ser niños con alta distraibilidad, dificultad para mantener la atención, perdida de objetos o actividades, etc. La hiperactividad se suele caracterizar por habla excesiva, inquietud motora, dificultades para guardar el turno o permanecer sentado.
  • Trastorno específico del aprendizaje: El sujeto manifiesta dificultades en la adquisición y utilización de habilidades académicas cómo la escritura, lectura y matemáticas. Además, ese déficit en la adquisición de habilidades interfiere en su actividad académica.
  • Trastornos motores: Aquí se encuentran las dificultades relacionadas con aspectos vinculados con el movimiento, cómo la coordinación o movimientos involuntarios. Dentro de esta categoría se encontrarían los siguientes: Trastorno del desarrollo de la coordinación, de movimientos estereotipados y trastornos por tics (Trastorno de la Tourette, tics motores o vocales persistentes y tics transitorios).

Éstos serían los más destacados; aunque también podríamos encontrar otros cómo trastornos alimentarios, de excreción o vinculados al consumo de alcohol o drogas.

Altas Capacidades

A menudo escuchamos términos como superdotación, altas capacidades o talento especial, pero ¿a qué nos estamos refiriendo cuando utilizamos estos conceptos?

La Historia

Hablamos de altas capacidades intelectuales cuando una persona destaca de manera sobresaliente sobre la media de la población, en todas las áreas y aptitudes de la inteligencia. Además, dicho rasgo se presenta desde una temprana edad, siendo ya niños con una marcada precocidad intelectual.

Desde pequeños adquieren hitos intelectuales o psicomotrices antes de la edad esperada cuando son comparados con otros niños de la misma edad, por ejemplo, comenzando a hablar antes de los 2 años o comenzando a leer y escribir antes que el resto de compañeros.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que los niños superdotados son aquellos que poseen un cociente intelectual (CI) o una puntuación de CI igual o superior a 130.

Investigaciones recientes sobre la inteligencia han observado que la herencia familiar tiene un gran impacto en el desarrollo posterior de altas capacidades en un niño, si bien igualmente importante es la influencia de un ambiente rico y estimulante.

En la mayoría de los casos de altas capacidades, los padres relatan como sus hijos eran bebés muy demandantes, mostraban un alto nivel de coordinación psicomotriz y decían sus primeras palabras o respondían a su nombre, antes que el resto de los niños de su edad.

Un aspecto fundamental en los niños con altas capacidades es la necesidad de observar y evaluar cada caso de manera individualizada, de manera que se pueda establecer un programa de prevención y de apoyo.

Signos de alerta

Entre los signos de alerta más habituales de niños con altas capacidades podemos observar:

  • Suelen mostrar interés por actividades de manera limitada, apasionándose por ellas durante meses y ocupar la mayoría de su tiempo en ellas.
  • Muestran aburrimiento cuando aprenden algo y continúan la búsqueda de actividades y aprendizajes nuevos.
  • Puede parecer que tienen problemas de atención o que son “despistados”, debido al poco interés que muestran hacia actividades ya aprendidas, repetitivas o rutinarias.
  • En el ámbito de las relaciones personales suele observarse que tienden al aislamiento social, debido a la cantidad de tiempo que dedican a sus intereses. Igualmente, al ser éstos inusuales, suelen tener dificultades para interaccionar con otros niños que los compartan.
  • Como consecuencia del aislamiento social, los niños con altas capacidades pueden convertirse en sujetos vulnerables ante situaciones de bullying o acoso escolar.
  • Suelen ser autosuficientes y muestran preferencia por realizar las actividades de manera individual y no en grupo.
    aprenden conceptos nuevos en menor tiempo que sus compañeros.
  • Tienen un pensamiento fluido y flexible, así como una gran capacidad de abstracción y de síntesis.
  • En el área emocional son muy sensibles y manifiestan sus emociones con una gran intensidad. En ocasiones, dichas emociones son desmesuradas en relación a la situación que las provoca.
  • Debido a su afán de perfeccionismo y autoexigencia, suelen mostrar dificultades para tolerar la frustración.
  • La alta intensidad emocional y la baja tolerancia a la frustración suelen provocar frecuentemente rabietas y conductas disruptivas.
Cómo Evaluarlo de forma correcta y establecer un buen programa

Todos estos signos de alerta pueden contribuir en la detección y evaluación de un posible caso de altas capacidades. Dicha evaluación ayudará en el diseño de programas de enriquecimiento en el que los niños puedan continuar con su aprendizaje, de acuerdo a sus características individuales, con el fin de promover con un adecuado desarrollo personal, emocional, social y académico.

Un factor a subrayar en la evaluación, es la de no confundir los signos de alerta asociados a las altas capacidades, con la presencia de otros trastornos debido a la similitud de sus síntomas (por ejemplo, considerar el aislamiento social un síntoma de un trastorno del espectro autista o el exceso de actividad y la desatención con TDAH).