
Técnicas de estudio para adolescentes: guía completa y curso práctico para ESO
y Secundaria
En la ESO y en Secundaria muchos adolescentes viven el mismo bucle: pasan horas “estudiando”, pero los resultados no acompañan. Se distraen con el móvil, dejan todo para el último día, se bloquean frente a los exámenes y en casa las tardes acaban en conflicto por los deberes.
En Anda Conmigo lo vemos cada día en consulta. Por eso hemos preparado esta guía con técnicas de estudio para adolescentes que sí se pueden aplicar en la vida real y un curso de técnicas de estudio para adolescentes basado en el Método Anda Conmigo, pensado para alumnos de ESO y primeros cursos de Bachillerato.

En este artículo vas a encontrar:
☑️ Estrategias concretas para mejorar cómo estudian los adolescentes.
☑️ Adaptaciones para casos de TDAH u otras dificultades de aprendizaje.
☑️ Recursos descargables para organizar el estudio.
☑️ Y cómo trabajamos estas técnicas de estudio ESO y Secundaria en nuestros programas grupales.
¿Por qué a los adolescentes les cuesta tanto estudiar?
Qué está pasando en el cerebro adolescente (explicado fácil)
Durante la adolescencia el cerebro sigue desarrollándose. Este proceso se prolonga hasta el inicio de la edad adulta y afecta de manera especialmente significativa a los sistemas implicados en la autorregulación y el control cognitivo. Se produce la llamada poda sináptica (se eliminan conexiones que no se usan) junto con un proceso de mielinización progresiva, y la corteza prefrontal –responsable de planificar, tomar decisiones y controlar impulsos– aún no está madura del todo, especialmente en lo relativo a la inhibición conductual, la planificación y la toma de decisiones a largo plazo.
Resultado: muestran una mayor sensibilidad a los estímulos inmediatos y altamente reforzantes, les cuesta gestionar el tiempo, se aburren con tareas largas que requieren un esfuerzo cognitivo sostenido y subestiman cuánto tienen que estudiar, debido a dificultades en la estimación temporal y en la anticipación de la carga real de trabajo.
Cómo afecta esto a la concentración y a las técnicas de estudio
Ese cerebro en construcción hace que:
- Les cueste mantener la atención en un mismo tema durante mucho tiempo, especialmente cuando la tarea no resulta motivante o carece de refuerzos inmediatos.
- Les atraigan más las recompensas inmediatas (móvil, series, videojuegos), debido a una mayor activación de los circuitos dopaminérgicos asociados a la recompensa frente a los sistemas de control inhibitorio.
- Les resulte difícil planificar a medio plazo (“estudio hoy para un examen dentro de una semana”), ya que la planificación prospectiva y la organización temporal dependen de funciones ejecutivas aún inmaduras.
Por eso, cuando hablamos de técnicas de estudio para adolescentes no basta con decir “que se ponga”. Las intervenciones basadas únicamente en la voluntad o la exigencia externa suelen ser ineficaces. Hay que adaptar el cómo a esa forma de funcionar, diseñando estrategias que tengan en cuenta el nivel real de desarrollo neurocognitivo del adolescente.
Funciones ejecutivas: la base oculta del rendimiento académico
Las funciones ejecutivas son las habilidades que nos permiten:
- Empezar una tarea aunque no apetezca, superando la procrastinación inicial.
- Organizar el material y el tiempo, estableciendo prioridades y secuencias de acción.
- Mantenerse en la tarea sin despistarse cada dos minutos, regulando la atención y minimizando interferencias.
- Revisar el propio trabajo antes de entregarlo, activando procesos de supervisión y autocorrección.
Cuando estas funciones están inmaduras –algo muy frecuente en la adolescencia y en casos de TDAH–, las técnicas de estudio tradicionales resultan insuficientes si no se acompañan de un trabajo específico sobre autorregulación y control ejecutivo. Por eso en Anda Conmigo trabajamos siempre técnicas + funciones ejecutivas, integrando el aprendizaje de estrategias de estudio con el entrenamiento explícito de las bases neuropsicológicas que las sostienen.
Mejora la organización de estudio: Descarga GRATIS el Kit de Estudio y Planificación.
Técnicas de estudio para adolescentes que sí funcionan (ESO y Secundaria)
Técnicas de estudio ESO: organizar deberes y exámenes
En la ESO el gran reto es la cantidad de tareas y exámenes. Más que la dificultad del temario, les afecta negativamente la falta de organización, especialmente cuando aún no han desarrollado de forma sólida las habilidades de planificación y gestión del tiempo.
Algunas técnicas de estudio ESO ESO básicas desde un enfoque funcional y entrenable::
Agenda realista
Una agenda semanal donde aparezcan deberes, trabajos y exámenes. No solo “examen de mates”, sino qué harán cada día para prepararlo, desglosando las tareas en acciones concretas y asumibles. El objetivo no es llenar la agenda, sino hacer visible el plan de trabajo.
Dividir el temario
Convertir “estudiar el tema 4” en pasos pequeños: 3–4 páginas por día, más un día de repaso final. Esta fragmentación reduce la sobrecarga cognitiva y facilita el inicio de la tarea.
Plan de exámenes
Antes de cada evaluación, hacer un calendario global con todos los exámenes y entregas para evitar que se acumulen, favoreciendo la anticipación y la organización a medio plazo.
Estas técnicas de estudio para adolescentes se entrenan, no se improvisan la víspera del examen, y requieren acompañamiento adulto al inicio para que puedan consolidarse como hábito.
Técnicas de estudio Secundaria: exámenes largos y más materias
En Secundaria aumenta la exigencia: exámenes más largos, más materias teóricas, trabajos en grupo, presentaciones… lo que incrementa la demanda sobre las funciones ejecutivas y la capacidad de autorregulación.
Aquí las técnicas de estudio secundaria clave son:
Resúmenes y esquemas propios
Nada de copiar el libro palabra por palabra. Resumir con sus palabras y hacer esquemas que recojan ideas principales y secundarias, favoreciendo la comprensión profunda y no la memorización mecánica.
Simulacros de examen
Hacer exámenes de prueba con tiempo limitado para practicar la gestión del tiempo y la resistencia mental, así como para reducir la ansiedad asociada a la situación evaluativa.
Priorizar asignaturas y temas
No todo pesa lo mismo. Enseñarles a elegir qué estudiar primero y qué puede esperar evita agobios y noches en vela, y fomenta una toma de decisiones académicas más estratégica.
Estudiar en bloques de tiempo: Método Pomodoro adaptado a adolescentes
Mantener la atención sostenida durante periodos prolongados resulta especialmente complejo en la adolescencia. Funciona mejor trabajar con bloques de tiempo adaptados a su capacidad real de concentración: :
- 25 minutos de estudio + 5 de descanso (un Pomodoro) ajustables según edad, perfil atencional y tipo de tarea.
- Cada 3–4 bloques, descanso algo más largo (15–20 minutos).
En los descansos, nada de móvil: levantarse, beber agua, estirarse. Los descansos deben facilitar la regulación fisiológica y atencional, no introducir nuevos estímulos altamente activadores. Esta forma de trabajar mantiene la mente fresca y evita esa sensación de “llevo toda la tarde y no me ha cundido”.
Mapas mentales y esquemas visuales
Los mapas mentales y mapas conceptuales ayudan mucho en asignaturas como Historia, Biología o Filosofía, especialmente en alumnado con un perfil más visual o con dificultades para organizar información verbal extensa.
- Centro del mapa: tema principal.
- Ramas: subtemas, fechas, ejemplos.
- Colores e iconos para diferenciar conceptos, favoreciendo la codificación visual de la información.
Hay apps (Coggle, MindMeister…) que permiten hacer estos mapas en formato digital, algo que suele enganchar más a los adolescentes, siempre que se utilicen como herramienta de estudio y no como mero diseño estético.
Autoexplicación: estudiar explicando en voz alta
Una de las técnicas de estudio para adolescentes más potentes es la autoexplicación, con amplio respaldo en la psicología del aprendizaje:
- Explicar el tema como si se lo contaran a alguien de 10 años.
- Grabar un audio explicando un resumen.
- Hacer “mini clases” a un compañero o a un familiar.
Cuando pueden explicarlo sin leer, realmente lo han entendido. Si se traban, ahí hay un hueco que revisar, lo que convierte el error en una oportunidad de aprendizaje activo.
Reglas mnemotécnicas para memorizar mejor
Para listas, fechas, fórmulas o vocabulario, las mnemotecnias funcionan muy bien:
- Acrónimos.
- Frases con las iniciales.
- Rimas o historias absurdas que conecten ideas.
Cuanto más personal y significativa sea la asociación, más fácil será su recuperación en el examen, siempre que se utilicen de forma estratégica y no como único método de estudio.
Subrayado con criterio
Subrayar todo el libro no es estudiar. Un buen subrayado:
- Destaca ideas clave, no frases enteras.
- Usa colores diferentes para definiciones, ejemplos, fechas, fórmulas…
- Se hace después de una primera lectura rápida, no mientras se descubre el tema, para evitar un subrayado indiscriminado.
Curso de técnicas de estudio para adolescentes
(Método Anda Conmigo)
Llega un punto en el que leer artículos no basta. Hace falta un espacio donde el adolescente entrene estas técnicas de estudio ESO y Secundaria con profesionales y con otros chicos de su edad.
¿Para quién es este curso?
Nuestro programa está pensado para adolescentes que:
- Cursan ESO o primeros cursos de Bachillerato.
- Se esfuerzan, pero los resultados no reflejan ese esfuerzo.
- Se agobian con los exámenes porque no saben por dónde empezar.
- Viven en casa la “guerra de los deberes” casi a diario.
- Tienen TDAH u otras dificultades de aprendizaje y necesitan más estructura.
Qué trabajamos en el programa
Más que un simple curso, es un programa grupal dentro del Método Anda Conmigo en el que entrenamos:
- Técnicas de estudio para adolescentes aplicadas a sus asignaturas.
- Planificación semanal y de exámenes con agenda y plantillas.
- Funciones ejecutivas: atención, organización, control del tiempo, autocontrol.
- Hábitos de estudio en casa: móvil, descansos, entorno, comunicación con la familia.
Formato: grupos, sesiones, duración
Cada centro Anda Conmigo adapta el formato a su realidad, pero en general hablamos de:
- Grupos reducidos de adolescentes de edad y curso similares.
- Sesiones semanales en el centro (por ejemplo, 1 sesión de 60–90 minutos).
- Programa de varias semanas/meses para consolidar hábitos, no un taller de un día.
Curso en grupo vs profesor particular
Un profesor particular suele centrarse en:
- Explicar lo que no se ha entendido en clase.
- Preparar exámenes concretos.
- Subir una nota específica.
Nuestro curso de técnicas de estudio para adolescentes se centra en:
- Cambiar cómo se organizan todas las asignaturas.
- Entrenar habilidades internas (funciones ejecutivas).
- Crear hábitos de estudio que sirven este curso y los siguientes.
No son opciones excluyentes; en muchos casos se complementan. Pero si el problema es global (“no sabe estudiar”), el programa tiene mucho más impacto que sumar horas de profesor particular, ya que interviene sobre la base del problema y no solo sobre el contenido académico puntual.
Recursos y plantillas de técnicas de estudio para adolescentes (PDF)
Para que puedas empezar ya a aplicar parte de todo esto, te proponemos algunos recursos descargables, diseñados con criterios funcionales y aplicables al día a día:
- Plantilla de horario semanal para ESO y Secundaria.
- Ficha para planificar un examen paso a paso.
- Checklist de “tarde de estudio bien organizada”.
Puedes ofrecerlos como descarga directa o como lead magnet:
Descarga gratis nuestras plantillas de técnicas de estudio para adolescentes
Deja tu correo y recibe en PDF nuestros modelos de horario, plan de examen y checklist de estudio.
Preguntas frecuentes sobre técnicas de estudio para adolescentes
A partir de 1º–2º de ESO muchos chicos empiezan a necesitar algo más que “hacer los deberes”. Es un buen momento para introducir técnicas de estudio estructuradas, especialmente cuando aumenta la carga académica y la exigencia organizativa. En casos de TDAH o dificultades de aprendizaje, puede tener sentido incluso antes, siempre adaptando el enfoque a la etapa evolutiva.
Sí. El profesor particular le ayuda con contenidos concretos; el curso le enseña cómo estudiar cualquier materia. Muchos adolescentes combinan ambas cosas con muy buen resultado, ya que trabajan tanto el contenido como las estrategias de aprendizaje.
Depende de cada caso, pero cuando se trabaja de forma constante durante varias semanas, se suelen notar:
- Mejor organización de la mochila y la agenda.
- Menos conflictos familiares por los deberes.
- Más seguridad ante los exámenes, y mayor sensación de control sobre el estudio.
Si ves que:
- Dedica tiempo “estudiando” pero suspende.
- Se paraliza ante exámenes y trabajos.
- Tenéis discusiones frecuentes por los deberes.
…es muy probable que le ayude un programa enfocado a técnicas de estudio para adolescentes y funciones ejecutivas, especialmente si el problema se mantiene a pesar del esfuerzo.
Haz clic, elige tu centro Anda Conmigo y te llamaremos para hablar de vuestro caso.

Pedagoga experta en atención temprana y autismo.
Coordinadora terapéutica centros Anda Conmigo.
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