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¿Tiene mi hijo dificultades de integración sensorial? Señales, patrones y tratamiento

Muchos padres lo describen así: «mi hijo tiene reacciones exageradas a cosas que a otros niños no les afectan«, «se niega a ponerse determinadas prendas«, «se tapa los oídos en sitios con ruido normal«. Lo que observan tiene nombre: alteración de integración sensorial, mal llamado trastorno de integración sensorial.

Este artículo explica qué es la integración sensorial, cómo identificar posibles dificultades y qué hace la terapia ocupacional para abordarlas — con información clínica actualizada y sin tecnicismos innecesarios.

Si llevas tiempo observando situaciones que no terminas de entender, tiene reacciones que te parecen desproporcionadas y cualquier textura nueva acaba en crisis este artículo te interesa.

Si te dicen que «es de carácter difícil», los abuelos piensan que es «cuestión de límites», pero tú sabes que hay algo más, probablemente es que lo hay y podemos ayudarte.

Tabla de contenidos

¿Qué es la integración sensorial?

La integración sensorial es el proceso neurológico por el que el cerebro recibe, organiza e interpreta la información que llega a través de los sentidos — no solo los cinco sentidos clásicos, sino también el sistema vestibular (que regula el equilibrio, el movimiento y contribuye al tono muscular y la orientación espacial) y el sistema propioceptivo (posición del cuerpo en el espacio). 

Cuando este proceso funciona bien, el niño responde de forma adaptada a lo que le rodea: tolera el ruido del recreo, acepta distintas texturas de ropa, se mueve con coordinación y regula su comportamiento sin grandes dificultades. 

Cuando el proceso presenta dificultades — ya sea por exceso o por defecto de respuesta — hablamos de disfunción de integración sensorial, término acuñado dentro del marco teórico de la Dra. Jean Ayres. En la literatura más reciente también se utiliza la expresión dificultades en el procesamiento sensorial.

Señales de las dificultades de procesamiento sensorial en niños

El principal problema para identificar estas dificultades es que sus manifestaciones se confunden fácilmente con «rabietas», «carácter difícil» o simplemente «así es el niño». Las señales de alerta más frecuentes son:

Señales relacionadas con la hipersensibilidad (reacciones exageradas)

  • Irritabilidad o llanto cuando le tocan, abrazan o le peinan
  • Rechazo a determinadas texturas de ropa, etiquetas o calzado
  • Reacciones de pánico o angustia ante ruidos cotidianos (secador, aspiradora, recreo)
  • Dificultad para comer alimentos con ciertas texturas o temperaturas
  • Evita actividades de movimiento: columpios, toboganes, escaleras
  • Se distrae con estímulos visuales que otros niños ignoran

Señales relacionadas con la hiporreactividad (busca estimulación constante)

  • Busca chocarse con objetos o personas, con dificultad para percibir el daño
  • Puede girar durante largo tiempo sin mostrar señales de mareo, combinado con otras manifestaciones vestibulares
  • Necesita movimiento constante para mantenerse atento
  • No reacciona al dolor, frío o calor de forma esperada
  • Toca todo lo que encuentra, sin control
  • Volumen de voz muy elevado de forma habitual

Otras señales transversales

  • Mala calidad del sueño
  • Dificultades de coordinación motora fina y gruesa
  • Problemas para adaptarse a cambios de rutina
  • Dificultad para jugar con otros niños; prefiere el juego en solitario
  • En algunos niños pueden coexistir dificultades de lenguaje u otras áreas del desarrollo
  • Fatiga muscular o cansancio en tareas que requieren esfuerzo postural mantenido, que puede relacionarse con dificultades propioceptivas
  • Baja tolerancia a la frustración, sensación de fracaso frecuente

Patrones de disfunción del procesamiento sensorial

No existe un único perfil de dificultades sensoriales. Una de las clasificaciones más citadas en la literatura — propuesta por Miller et al. (2007) dentro del marco conceptual del Trastorno del Procesamiento Sensorial (SPD) — describe tres patrones principales. Se trata de un marco descriptivo, no de categorías diagnósticas validadas por los sistemas de clasificación oficiales:

PatrónDescripción
Disfunción de modulación sensorialDificultad para regular la intensidad de las respuestas. Incluye hipersensibilidad, hiporreactividad y búsqueda sensorial.
Disfunción de discriminación sensorialEl niño no distingue bien entre estímulos similares: no sabe dónde le tocan sin mirar, confunde objetos por el tacto, tiene problemas de equilibrio.
Disfunción motora de base sensorialAfecta a la planificación motora (dispraxia) y al control postural. El niño tiene dificultades para aprender nuevos movimientos coordinados.

¿Qué sistemas sensoriales pueden verse afectados?

Las dificultades puede afectar a uno o varios sistemas sensoriales simultáneamente:

Sistema sensorialManifestaciones frecuentes
TáctilRechazo a texturas, etiquetas, abrazos; o búsqueda constante de contacto físico fuerte.
AuditivoReacciones exageradas a ruidos cotidianos; dificultad para filtrar sonidos de fondo.
VisualSensibilidad a luces brillantes o intermitentes; dificultad para procesar entornos cargados visualmente.
Vestibular (moviemiento y equilibrio)Miedo al movimiento o búsqueda compulsiva de giros y balanceos; también puede manifestarse como dificultad para mantenerse sentado o nivel de activación fluctuante
Propioceptivo (músculos, tendones y articulaciones)Torpeza motora, dificultad para calcular la fuerza necesaria, problemas de escritura, fatiga postural.
Olfativo / GustativoRechazo o hipersensibilidad a olores o sabores que otros toleran sin dificultad.

¿Cuando acudir a un especialista?

Consulta con un terapeuta ocupacional si tu hijo presenta de forma persistente (no puntual) alguno de estos indicadores:

  • Las reacciones sensoriales interfieren en la vida diaria: comer, vestirse, dormir, ir al colegio
  • Las dificultades no mejoran con el tiempo ni con estrategias habituales de crianza
  • El niño evita activamente situaciones que a otros niños no les suponen ningún problema
  • Hay un impacto claro en su estado emocional: frustración, ansiedad, baja autoestima
  • El colegio refiere dificultades de atención, comportamiento o coordinación que no tienen otra explicación
  • Existe un diagnóstico previo de TEA, TDAH u otra condición del neurodesarrollo

Terapia de integración sensorial, en qué consiste

La terapia de integración sensorial es una intervención especializada llevada a cabo por terapeutas ocupacionales con formación específica en el enfoque Ayres Sensory Integration® (ASI). Si buscas un profesional, puedes preguntar por su formación en este enfoque, ya que requiere una certificación específica.

No son ejercicios pasivos ni instrucciones directas. El niño participa activamente en actividades diseñadas para ofrecer experiencias sensoriales organizadas y progresivamente más complejas — siempre en un entorno seguro, lúdico y motivador.

¿Qué trabaja el terapeuta ocupacional?

  • Estimulación vestibular, propioceptiva y táctil mediante actividades de juego estructurado
  • Regulación de las respuestas sensoriales: reducir la hipersensibilidad o activar la hiporreactividad
  • Planificación motora y coordinación en tareas nuevas
  • Autorregulación emocional vinculada al procesamiento sensorial
  • Generalización de los logros al entorno familiar y escolar

¿Qué resultados se pueden esperar?

Los resultados de la terapia son individuales y variables, y dependen de factores como la intensidad de las dificultades, la edad del niño, la participación activa de la familia y la regularidad del tratamiento. El terapeuta ocupacional establece objetivos funcionales específicos para cada niño, con revisiones periódicas. Cuando la intervención es adecuada al perfil del niño, las familias suelen observar mejoras en:

  • Tolerancia a estímulos antes intolerables (ropa, ruido, texturas de alimentos)
  • Coordinación motora y calidad de la escritura
  • Gestión emocional y reducción de las crisis
  • Capacidad de atención y organización en el aula
  • Participación en actividades con otros niños
  • Autoestima y confianza en sí mismo
  •  

El método Anda CONMiGO en terapia de integración sensorial

En los centros Anda CONMiGO trabajamos con un enfoque transdisciplinar en nuestros más de 70 centros: el terapeuta ocupacional no trabaja de forma aislada, sino en coordinación con los otros profesionales del equipo — psicólogos, logopedas, psicopedagogos y especialistas en atención temprana — según el perfil de cada niño.

Esta coordinación es especialmente relevante en las dificultades sensoriales, ya que con frecuencia coexisten con TDAH, TEA, dificultades de aprendizaje o retrasos del lenguaje. Abordar únicamente la dimensión sensorial sin tener en cuenta el cuadro completo limita los resultados.

La familia forma parte activa del proceso desde el primer día: te explicamos qué está pasando, qué hacemos en sesión y cómo puedes apoyar el trabajo terapéutico en casa.

Actividades de integración sensorial para hacer en casa

Estas actividades no sustituyen a la terapia, pero pueden complementarla y sostener los logros entre sesiones. Consúltalas siempre con el terapeuta ocupacional de tu hijo antes de incorporarlas:

Para niños con hipersensibilidad (reducir la sobrecarga sensorial)

  • Actividades de presión profunda: abrazar objetos pesados, rodar en colchoneta
  • Juegos de amasar: plastilina, arcilla, masa de pan
  • Crear un «rincón de calma» en casa con luces tenues y texturas preferidas
  • Avisar siempre antes de tocar al niño; respetar sus límites sensoriales

Para niños con hiporreactividad (ofrecer estimulación organizada)

  • Columpios y hamacas: el movimiento rítmico puede proporcionar estimulación vestibular reguladora. Consulta con el terapeuta antes de incorporarlos si hay hipersensibilidad vestibular, ya que en ese perfil podrían resultar desreguladores.
  • Juegos de saltar en cama elástica supervisada
  • Actividades de arrastrar o empujar objetos pesados (propioceptivas)
  • Juegos en agua: diferentes temperaturas y texturas
  • Actividades de equilibrio: caminar sobre líneas, tableros de equilibrio
Terapeuta ocupacional Boadilla del Monte
Miriam Lopez Caja

TERAPEUTA OCUPACIONAL
Especialista en Psicomotricidad y en Terapia Ocupacional en la Infancia, Experta en Atención Temprana y Autismo, Integración Sensorial y Alimentación

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    FAQ (Preguntas Frecuentes)

    ¿Las dificultades del procesamiento sensorial tienen cura?

    No existe una "cura" en sentido estricto, pero con la intervención adecuada los niños aprenden a procesar mejor la información sensorial y reducen significativamente las dificultades en su vida diaria. Muchos alcanzan un funcionamiento plenamente normalizado.

    ¿A qué edad se pueden detectar las dificultades sensoriales?

    Las primeras señales pueden aparecer en la primera infancia (0-3 años), aunque a menudo no se identifican como dificultad sensorial hasta la edad escolar, cuando las exigencias del entorno aumentan. Cuanto antes se detecta e interviene, mejores son los resultados.

    ¿Es lo mismo que el TEA o el TDAH?

    No, aunque con frecuencia coexisten. Las dificultades de integración sensorial pueden darse de forma aislada o como parte del perfil de un niño con TEA, TDAH u otras condiciones del neurodesarrollo. La evaluación del terapeuta ocupacional determina si las dificultades sensoriales son primarias o secundarias a otro diagnóstico.

    ¿Cuánto dura la terapia de integración sensorial?

    Depende de la intensidad del trastorno, la edad del niño y los objetivos de intervención. Lo habitual son sesiones semanales o bissemanales durante varios meses. El terapeuta ocupacional establece un plan de tratamiento con revisiones periódicas de los objetivos.

    ¿Cubre el seguro médico o la sanidad pública la terapia de integración sensorial?

    En España, el acceso público a terapia ocupacional en población infantil varía según la edad y la comunidad autónoma. En niños de 0 a 6 años, la vía más frecuente es la red de Atención Temprana (CDIAT/CAT), accesible mediante derivación de pediatría o neuropediatría, y sin necesidad de discapacidad reconocida en todos los casos. En niños mayores con discapacidad reconocida pueden activarse otros recursos autonómicos. Para muchos niños sin diagnóstico asociado, la atención es privada. Algunos seguros médicos privados cubren terapia ocupacional parcialmente — consulta las condiciones de tu póliza.